![]() | ![]() Mercurio es el planeta más cercano al Sol. La distancia promedio entre ambos es de aproximadamente 58 millones de kilómetros; sin embargo, la órbita de Mercurio es muy excéntrica: en su perihelio se acerca a 46 millones de kilómetros, mientras que en su afelio se aleja a 70 millones de kilómetros del Sol. Su diámetro es de 4875 kilómetros, menor que el de algunos satélites de Júpiter y Saturno como Ganymede y Titán, pero su volumen, masa y densidad son similares a los de la Tierra. Mercurio orbita alrededor del Sol en un período de 88 días. Observaciones por radar demostraron en 1965 que su período de rotación es de 58.7 días, es decir, dos tercios de su período de revolución; por lo tanto, el planeta efectúa una rotación y media por cada revolución en torno al Sol. En la mitología romana, Mercurio era el dios del comercio, la contraparte del dios griego Hermes, el mensajero de los dioses. El planeta probablemente recibió su nombre debido a que se mueve muy rápido a través del cielo. Mercurio ya era conocido por los sumerios hace al menos cinco mil años. Los griegos le daban dos nombres distintos: Apolo por su aparición como estrella matutina, y Hermes por su aparición como estrella vespertina. Los astrónomos griegos sabían, sin embargo, que se trataba del mismo cuerpo celeste. Heráclito incluso creía que Mercurio y Venus orbitaban al Sol, y no a la Tierra como se suponía en aquel entonces. Mercurio ha sido visitado por sólo una sonda interplanetaria hasta el momento: la Mariner 10, que lo sobrevoló tres veces en 1973 y 1974, cartografiando solamente el 45% de su superficie. Las fotografías enviadas por la sonda muestran una superficie similar a la de la Luna, cuya temperatura se eleva a alrededor de 430°C en el lado iluminado por el Sol y cae a -180°C en el lado oscuro del planeta. La Mariner 10 también detectó un campo magnético con una intensidad cien veces menor a la del terrestre. El perihelio de la órbita de Mercurio se desplaza lentamente a lo largo del tiempo. Algunos astrónomos del siglo pasado hicieron cuidadosas observaciones de los parámetros orbitales de Mercurio, pero no pudieron explicar correctamente ese fenómeno utilizando la mecánica celeste de Newton; la explicación exacta del mismo por parte de Einstein fue una de las primeras confirmaciones de su Teoría de la Relatividad. En 1991, observaciones realizadas desde la Tierra mediante radiotelescopios revelaron inequívocas señales de la existencia de hielo en el fondo de algunos cráteres cerca del polo norte de Mercurio, área que no fue explorada por la Mariner 10. Nuevos análisis de los datos enviados por la sonda indican ciertas evidencias preliminares de actividad volcánica reciente en Mercurio, pero se requieren más datos para confirmarlo. Si desea conocer más acerca de nuestro sistema solar, visite nuestras páginas dedicadas al Sol, Venus, la Tierra y la Luna, Marte, los asteroides, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón y los cometas. Algunas de ellas aún se encuentran en construcción, pero en todas podrá ver al menos una fotografía. |